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lunes, 11 de noviembre de 2013

Conclusión

Aunque a la marihuana se le ha dado una fama potenciada, por ser una droga ilegal, de dañina y nociva a la salud, los estudios que se mostraron anteriormente nos proponen un punto de vista diferente. Aquí se ve que todo el daño y los efectos que puedan derivarse del consumo de esta sustancia dependen de la constancia que se tenga y de la edad en la que se haga; por ejemplo: un alcohólico lo es cuando convierte su consumo en una dependencia, igual con un fumador compulsivo y aquí es cuando se convierte en un problema el consumo de estas sustancias. 

Aunque también existen  casos en los que no necesariamente se tiene que obedecer a esta "norma", como en todas las drogas, lo que se convierte en la moda (lo que se repite) es lo dicho anteriormente.  Tampoco se debe encasillar los efectos, pues cada individuo es diferente y su forma de consumo y su resistencia también varía.

Lo que hay que tomar en cuenta sobre esta droga (hablando de nuevo sobre la marihuana) es que se deben tomar los factores ya mencionados al principio de este texto y traspasarlos a ciertos "grupos pilotos" para determinar si los daños físicos que derivan en daños psicológicos se dan bajo qué detonantes.

Por último, hay que tomar en cuenta de que no existe cierta disponibilidad psicológica para que una persona se convierta en adicto a la droga y por ende resulte en un daño a su salud. Lo que puede detonarlo es una predisposición a ser adicto a las sustancias, hablando en general, no sólo de la marihuana. También que los efectos psicológicos que puedan derivarse del consumo de esta sustancia se origina por un mal funcionamiento del cerebro, es decir, físico y redundando en lo que ya he dicho antes, por la constancia de su consumo.

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